Asemvega organiza junto a proyectos Amaltea y el Ayuntamiento de San Isidro una jornada en la que se pone en valor las subvenciones y deducciones fiscales como motor de crecimiento para la industria

Proyectos Amaltea, consultora especializada en estrategia, financiación pública e innovación, ha participado en una jornada dirigida a empresas industriales en la que se han analizado las principales subvenciones, ayudas a la innovación y deducciones fiscales disponibles.

Durante el evento, se ha destacado la importancia de abordar las ayudas públicas desde una visión estratégica, integrándolas en la planificación global de la empresa para maximizar la rentabilidad de los proyectos. “Las subvenciones no marcan la estrategia, la impulsan”, esta ha sido una de las ideas clave trasladadas a los asistentes.

Subvenciones para impulsar proyectos industriales

En la conferencia se han repasado las principales convocatorias orientadas a inversión industrial, innovación, I+D+i, digitalización, internacionalización y fomento del empleo, que permiten financiar un porcentaje de los proyectos, en función de su tipología.

Los expertos de Proyectos Amaltea subrayan la necesidad de una correcta planificación de recursos, plazos de ejecución y justificación técnica y económica, aspectos determinantes para el éxito en la obtención y mantenimiento de las ayudas.

Innovación como ventaja competitiva

Otro de los bloques centrales se ha dedicado a los proyectos de investigación y desarrollo, analizando los distintos niveles de madurez tecnológica (TRL) y los gastos subvencionables, como personal, servicios externos, activos materiales, amortizaciones o adquisición de patentes y licencias.

Asimismo, se han presentado casos de éxito reales, entre ellos proyectos de certificación de materiales reciclados, desarrollo de materiales inteligentes y la implantación de soluciones tecnológicas avanzadas en entornos industriales.

Deducciones fiscales por I+D+i

La sesión ha finalizado con un análisis de las deducciones fiscales por investigación, desarrollo e innovación tecnológica, recordando que las empresas pueden deducir hasta un 42 % de los gastos en I+D y hasta un 12 % en innovación tecnológica, incluso de forma compatible con las subvenciones obtenidas.

Según Amaltea, una correcta aplicación de estos incentivos fiscales permite reducir significativamente el Impuesto de Sociedades, con plena seguridad jurídica.